La directiva de Tigres de Quintana Roo se apunta un 10 limpiecito en promociones para mantener y atraer aficionados al estadio, pero reprueban contundentemente, con CERO, en el tema de preocuparse por armar un equipo competitivo
Excelente semana estimados lectores. En esta ocasión vamos a hacer a un lado los temas de corte político, campañas y obras para hacer paso a un asunto que llama la atención de la población, sobre todo a quienes les gustan los deportes y, en especial, el beisbol.
Tigres de Quintana Roo, el tercer equipo con más campeonatos en el Beisbol de la Liga Mexicana, tricampeón en Cancún con una directiva que ya no está, el equipo de la “garra felina” y los grandes regresos, hoy está muy lejos de todo eso y en el corto plazo no se ve interés de quienes son propietarios de la marca, para buscar salir adelante en lo deportivo.
Sí, recalco en lo deportivo, porque en materia de mercadotecnia hay un grupo profesional que detona el nombre en diferentes plataformas, se firman convenios, se montan estrategias para hacer todo un espectáculo antes, durante y después del juego.
Ahí hay un 10 para Fernando Valenzuela Burgos y su gente, de eso no queda la menor duda.
Sin embargo, en donde están reprobados y con CERO es en el tema de diseñar un equipo ganador, no se ve preocupación por reforzar al club con jugadores que den la talla para ser parte de una organización con tradición ganadora.
Por ejemplo, Tigres en los últimos años ha sido clente preferido de su acérrimo rival, Diablos Rojos de México. El fin de semana fueron a la capital del país y regresaron limpiados y con contundencia los triunfos escarlatas.
El lunes se convocó a una conferencia de prensa y uno pudiera pensar que después de una barrida de ese nivel habría noticias importantes con bajas de jugadores y nuevas contrataciones, movimientos que le mostraran a los aficionados que sí hay estrategia e intención de pretender recuperar parte de la garra ganadora.
Pero no, no fue así, la convocatoria fue para anunciar un convenio con Cinépolis (No es malo esto claro), para la venta de palomitas, dulces, refrescos y todo lo que se traduce en “combocuates”, como los que uno puede adquirir cuando va al cine.
Así el nivel de la directiva, más enfocada en el espectáculo y las promociones, que insisto, son necesarias y bienvenidas, pero totalmente alejada de corregir las deficiencias que ocurren en el terreno de juego.
Esa nulidad por invertir en el equipo, en vez de darle prioridad a la música, bailes, coreografías y convenios, no es de este año.
Chequen nada más como le ha ido a Tigres en los últimos tres años. En 2023 lograron 39 victorias por 51 derrotas y fueron octavos de la Zona Sur.
En 2024, el peor año que se recuerda en décadas, 25 victorias y 64 descalabros, para ser últimos en el sur .
En 2025 las cosas no cambiaron a pesar de alcanzar 35 triunfos los reveses sumaron 58 y, adivinó, se quedaron con el nada honroso sótano del sur.
Este año después de la limpia que se llevaron con Diablos ya están ocupando el sótano.
Hay tiempo para mejorar, sin duda alguna pero ya tienen que hacerlo y así como se preocupan por los bailes y los combocuates, deben reconocer que con palomitas no ganarán los partidos ni acudirán los aficionados al estadio.
Saque Final… A distancia con firmas se cayó proyecto de inversión para el sur del estado. Ojalá la decisión de las autoridades federales haya sido motivada realmente por no ver viabilidad en materia de respeto al ecosistema. Si fue por presión mediática, es delicado que eso haya pasado porque ya le enseñaron a grupos, no todos ambientalistas, cuál es el camino para frenar iniciativas aunque éstas sí estén con permisos en regla, Manifestaciones de Impacto Ambiental y sustentabilidad. Por lo pronto, en Panamá ya hubo autoridades que levantaron la mano para llevarse el proyecto que Semarnat informó no iba a otorgar el permiso. Nos leemos la próxima semana.

