La empresa mexicana Printcup México presentó en Cancún una innovación que promete cambiar las reglas del juego en la industria restaurantera y hotelera: un vaso biodegradable integral que elimina por completo la necesidad de usar tapas plásticas.
Este nuevo diseño, lanzado durante la edición 29 de Exphotel Cancún, fusiona el vaso y la tapa en una sola pieza de cartón. La propuesta no solo busca frenar la contaminación, sino también generar un fuerte ahorro para hoteles, cafeterías y negocios de bebidas en Quintana Roo.
“Somos fabricantes de vasos y nos motivó buscar un diseño diferente con beneficios ambientales, de logística, almacenamiento e inventarios”, explicó José Antonio Maldonado Barragán, directivo de la empresa.

Menos basura y más dinero: El impacto en las empresas
El beneficio ecológico es directo. Cada tapa de plástico tradicional que se elimina representa cuatro gramos menos de basura. En una caja de mil unidades, los negocios evitan generar cuatro kilogramos de residuos plásticos.
Para una cafetería pequeña que consume entre 5 mil y 10 mil vasos al mes, este cambio significa dejar de tirar a la basura entre 20 y 40 kilos de plástico mensuales, acelerando la reducción de plástico en el estado.
Además, el bolsillo de los empresarios lo nota de inmediato. Mientras que un paquete tradicional de mil vasos con sus tapas cuesta entre 1,600 y 1,800 pesos, el nuevo vaso integral de Printcup México se vende por unos 1,445 pesos. Esto se traduce en un ahorro neto de hasta 300 pesos por caja, sumado a la reducción de costos en transporte y almacén al gestionar un solo producto.

Éxito en ventas y miras al mercado internacional
Aunque el producto salió al mercado apenas en septiembre de 2025, la respuesta en el Caribe Mexicano ha sido contundente. La empresa, que cuenta con 15 años de experiencia, reporta que sus pedidos ya crecen a un ritmo de entre el 10% y 20% mensual.
Quintana Roo es el epicentro de su estrategia comercial debido a la enorme exigencia de los turistas internacionales, quienes buscan consumir en destinos que demuestren prácticas responsables con el entorno natural.
La tecnología detrás de este vaso cuenta con patente registrada tanto en México como en Estados Unidos, y fue desarrollada en alianza con la firma francesa The Gud Cap, lo que facilitará su salto hacia el mercado extranjero en los próximos meses.


