Hoy toca hablar de Uruguay, cuya selección quedó eliminada en un grupo que compartían con España, Cabo Verde y Arabia Saudita, sellando así uno de los mayores fracasos de la historia del futbol y, posiblemente, el más grande en la carrera de Marcelo Bielsa. A pesar de ello, hoy también toca bancarlo.

El quiebre de la Celeste y el factor vestidor

Desde aquella fatídica Copa América del 2024, en la cual Uruguay partía como una de las grandes favoritas, el vestidor de la Celeste se rompió para siempre. El ego de Luis Suárez, los caprichos de Agustín Canobbio y la pusilanimidad de Federico Valverde, quien fungió como una especie de caballo de Troya, sellaron la prematura eliminación charrúa. Mucho se critica al técnico por su carácter y porque, según muchos, nunca ha ganado nada. Puede ser que sus críticos tengan algo de razón. Puede que Bielsa sea inflexible y hasta terco. Puede que no debió poner como titular a Muslera, que debió iniciar con Brian Rodríguez, que regaló los primeros tiempos contra Arabia y Cabo Verde. Sin embargo, la figura de Bielsa va mucho más allá de sus resultados. A Bielsa se le ataca, en un mundo plagado de nuevos ricos, por su forma de entender la vida. El futbol es sólo el pretexto.

Nadie niega que lo del argentino en esta Copa del Mundo fue un fracaso, pero la responsabilidad no fue sólo suya. El rosarino, además de entrenador, es un formador que deja escuela a donde va. El Loco no sólo idea parados tácticos y alineaciones sino que forma seres humanos. Mi amiga chilena Andrea sostiene que sus ideas no se quedaron en la cancha sino que inspiraron a toda una generación durante el estallido social en su país.

El legado de Marcelo Bielsa más allá de los títulos

Bielsa irrumpió en el futbol mexicano en los 90 con el Atlas de Guadalajara y su trabajo produjo, durante una década y media, a la base de la Selección mexicana que tuvo su momento cumbre en el 2005 de la mano de su pupilo La Volpe. El legado del Loco en Chile fue aún mayor. Transformó a un equipo históricamente perdedor en uno de los que mejor han jugado en la historia del deporte. Tal vez no ganó nada con La Roja, pero en Chile todos saben que el bicampeonato continental que consiguió Sampaoli y después Pizzi, se lo deben al Maestro.

Formas, principios y el "bielsismo" como resistencia

Para muchos ganar es lo más importante, para mí no, para mí las formas y los porqués importan. El Loco, aunque a veces se equivoque, tiene algo que escasea en estos tiempos: principios. A mí, como a muchos, no me interesa apoyar algo sólo porque gana. A mí me interesan cosas más importantes. En un mundo que ha dejado atrás a los Sócrates, Cruyff y Lucarelli, para dar paso a niñatos despolitizados y ajenos a la realidad como Messi, Neymar o el propio Suárez, no queda más que bancar a Bielsa en este momento amargo de su carrera.

Awante Loco! En Chile te esperan con los brazos abiertos, porque como dijo mi amigo Dante Saucedo “el marcelo-bielsismo histórico y el riquelmismo crítico son los únicos horizontes del futbol sudamericano ante el auge de la ultraderecha”.