Noruega sigue de luto.
El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, asistió este domingo a una misa en memoria de su padre, el rey Harald, fallecido el viernes. Credit: Odd Andersen / AFP

El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, participó este domingo en una misa en memoria de su padre, el rey Harald, fallecido el viernes, mientras el Palacio Real confirmó que el funeral se realizará el próximo 9 de septiembre.

Personas se reúnen en un memorial improvisado en la plaza del Palacio Real de Oslo, el 30 de agosto de 2026, para rendir homenaje al rey Harald V de Noruega, quien falleció.

Noruega rinde homenaje al monarca fallecido

Haakon, de 53 años, acudió a la iglesia de Asker acompañado por sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, además de su madre, la reina Sonia. Su esposa, la reina Mette-Marit, no estuvo presente debido a su recuperación tras un trasplante de pulmón realizado en junio.

El país mantiene un periodo de luto nacional y prepara diversos actos para despedir al soberano. El Palacio Real instalará desde el martes una capilla ardiente en la residencia oficial, donde permanecerán los restos del monarca hasta la víspera de las exequias.

En Oslo, cientos de personas acudieron a una misa celebrada en la catedral. Algunos asistentes describieron a Harald como una figura cercana y un referente moral para la sociedad.

La obispa Sunniva Gylver recordó durante su sermón el papel del monarca frente a desafíos como las guerras, el cambio climático y la polarización.

Personas se reúnen entre flores y banderas noruegas en un memorial improvisado para rendir homenaje al rey Harald V de Noruega, fallecido, en la plaza del Palacio Real de Oslo.

Haakon asumirá nuevas funciones

El nuevo rey prestará juramento ante el Parlamento el martes. No habrá coronación, ya que Noruega eliminó esta ceremonia en 1908, aunque podría celebrarse posteriormente una consagración en la catedral de Trondheim.

La llegada de Haakon al trono ocurre además en medio de controversias relacionadas con su familia, entre ellas los antiguos vínculos de Mette-Marit con Jeffrey Epstein y la condena de su hijo, Marius Borg Høiby.