Denuncian daño ecológico en Bacalar.
La pérdida en Bacalar se concentra en amplias zonas, particularmente en áreas donde convergen actividades agrícolas y ganaderas, advierte la Sicamfor y el CCMSS. Credit: Especial

El municipio de Bacalar, Quintana Roo, enfrenta una acelerada pérdida de cobertura forestal. Entre 2016 y 2025 fueron deforestadas 25 mil 60 hectáreas, equivalente a un promedio de dos mil 784 hectáreas por año, de acuerdo con información del Sistema de Información de Cadenas Forestales (Sicamfor) y el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS).

Bacalar concentra la pérdida forestal en varios núcleos

La pérdida de selva estaría relacionada principalmente con el cambio de uso de suelo derivado de la expansión de actividades agropecuarias. Entre ellas se encuentran cultivos agroindustriales como soya, sorgo y maíz, destinados principalmente a la producción de alimentos balanceados, además del crecimiento de la ganadería extensiva.

Los datos muestran que la deforestación no se distribuye de manera uniforme, sino que se concentra en diferentes núcleos agrarios del municipio.

Río Verde registra la mayor superficie afectada, con seis mil 699 hectáreas, seguido de Miguel Alemán, con cuatro mil 349 hectáreas.

Las zonas con mayor superficie deforestada

Paraíso acumula mil 836 hectáreas deforestadas, mientras que el N.C.P.E. Río Hondo registra mil 795 hectáreas.

También aparecen El Bajío, con mil 727 hectáreas; Bacalar, con mil 715; Reforma, con mil 685; Altos de Sevilla, con mil 644; Blanca Flor, con mil 426, y San Fernando, con mil 271 hectáreas.

La distribución territorial de la pérdida forestal evidencia una mayor presión en zonas donde convergen las actividades agrícolas y ganaderas. El cambio de terrenos de selva por cultivos y potreros transforma progresivamente el paisaje rural.

Ordenamiento territorial, un reto para Bacalar

Este proceso también genera preocupación por sus posibles efectos sobre la biodiversidad, los servicios ambientales y la disponibilidad de agua. A ello se suma una menor capacidad de los ecosistemas para capturar carbono.

La información de Sicamfor y CCMSS plantea la necesidad de reforzar la atención sobre el territorio mediante estrategias de ordenamiento, vigilancia del cambio de uso de suelo y conservación forestal.

El ritmo de pérdida registrado durante el periodo analizado coloca al municipio ante el desafío de equilibrar las actividades productivas con la protección de sus ecosistemas forestales.