En Quintana Roo no habrá rupturas, mucho menos desbandadas o algún tipo de inconformidad cuando se conozca a la, o el coordinador estatal para la defensa de la transformación, que no es otra cosa que el candidato o candidata a la gubernatura.
Y porque ello no ocurrirá? Porque los morenos de la entidad han demostrado que cuando oficinas centrales, entiéndase la dirigencia nacional les da una indicación y les pide unidad, la cumplen sin chistar.
Ello ha quedado demostrado en dos ocasiones entre los aspirantes a la gubernatura de Quintana Roo de la 4T, primero fue en una asamblea estatal realizada en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, donde se dieron tres de los 4 aspirantes. Llegó Ana Paty Peralta, Eugenio “Gino” Segura y Rafael Mallín Mollinedo, se dieron la mano, participaron y se retiraron en santa paz.
Otra prueba que todos obedecen a oficinas centrales y claro, no se esperaba menos, a la presidenta Claudia Sheinbaum, fue este sábado pasado cuando la comandanta suprema de las fuerzas armadas llegó a rendir cuentas sobre el segundo año de gobierno y las acciones logradas.
Ahí, todos juntos, alineados y sin muecas se encontraban los cuatro aspirantes, en esta ocasión llegó también la diputada federal con licencia Marybel Villegas. En el mismo bloque se encontraban los presidentes municipales y otros morenistas.
No fue casual que en la transmisión de la página del gobierno federal, para que quedara evidencia, se enfocará por lo menos en seis ocasiones al grupo ahí sentados, los cuatro bien contentitos y escuchando a su líder política nacional, como debe ser.
Entonces retomo la frase inicial, en Quintana Roo no habrá rupturas, tampoco renuncias ni descontentos entre los participantes a la hora de dar a conocer el nombre del o la nominada que se espera sea en los próximos días, porque para ello hay algo que se llama operación cicatriz, acuerdos y reparto de los espacios.
Diría el clásico, para que tanto brinco estando el suelo tan parejo cuando los espacios, al parecer, se distribuirán de tal modo que todos queden conformes.
Pero si en alguno quedara algún residuo de descontento, para eso está la cúpula de Morena que seguramente los meterá en cintura y les recordará que fuera de la 4T, al menos en el próximo proceso electoral, no hay oportunidad de triunfo. Lo dicho, todos felices y contentos. Hasta la próxima.

