Cuando la dirigenta del partido Morena en Quintana Roo definió la semana pasada que Eugenio Segura y Ana Patricia Peralta son afiliados guinda y que no habrá derecho de antigüedad, lo que hizo fue refrendar la estrategia de blindar la continuidad del proyecto político prevaleciente en la entidad. También incluyó, por omisión, al aspirante de la otra corriente interna, Rafael Marín, quien no tendrá preferencia por ser fundador y que serán las encuestas las que decidirán.
El proceso se calentó más, ante lo que se mostró como un segundo destape del senador puntero en las encuestas, quien avanza otra vez en solitario ante la “no llegada” del aún director de las aduanas del país.
Reforma electoral, catalizador
La reforma electoral es y seguirá siendo el catalizador de la decisión que se vaya a tomar en Quintana Roo y San Luis Potosí, donde el grupo de Jorge Emilio y Manuel Velasco tienen evidentes intereses.
Habría al menos tres escenarios conforme avanza la iniciativa de reforma que supuestamente ingresará mañana martes 24 de febrero al Congreso de la Unión, vía la Cámara de Diputados que será al parecer la de origen.
a) El verde no apoya la reforma y no se queda con Quintana Roo ni San Luis Potosí.
b) El verde sí apoya la reforma y sí se queda con Quintana Roo y San Luis Potosí.
c) El verde no apoya la reforma, pero sí se queda con Quintana Roo y en San Luis Potosí va solo para enfrentar a Morena en las urnas.
¿Usted cuál escenario de los anteriores cree que va a prevalecer? ¿O tiene alguna otra propuesta de escenario?
¿Qué es lo que generó el “segundo destape” en solitario de Eugenio Segura? He ahí la cuestión, como diría el clásico. ¿La certeza de algún acuerdo en Palacio Nacional?
¿Más mítines de Rafa sin Rafa?
Como en el primer destape de hace casi año y medio, Eugenio parece ir solo ante la reversa marinista que deja colgados a los “Amigos de Rafael Marín” por segunda vez, similar a 2022.
Ahora, a ver cómo le van hacer para seguir sosteniendo “mítines de Rafa sin Rafa”.
No vaya a ser que a Rafa solo le interese garantizar posiciones para sus allegadas y allegados, pero no tanto la gubernatura, como al parecer sucedió en el proceso pasado. ¿se repetirá la historia?
La pelota sigue en el cuadro y no ha caído el último out; el proceso comenzará formalmente dentro de un año. Usted tiene la última palabra.

