El proyecto Maya Ka’an turismo comunitario fue reconocido oficialmente como modelo nacional luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum firmara un decreto que establece esta actividad como prioridad de interés público en México.
Desde la comunidad de Tihosuco, en Felipe Carrillo Puerto, la mandataria federal calificó la decisión como un hecho histórico, al otorgar respaldo legal a una práctica que ya existía en comunidades indígenas, pero sin reconocimiento nacional.
Acompañada por la gobernadora Mara Lezama y la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que este modelo permite mostrar “el México profundo”, donde se preservan tradiciones, cultura y formas de vida ancestrales.
También entérate 👇
Turismo comunitario: eje de desarrollo nacional
El decreto establece dos puntos clave:
- Reconocimiento del turismo comunitario como actividad prioritaria
- Creación de destinos turísticos comunitarios
El director de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza, explicó que este modelo busca que la derrama económica beneficie directamente a las comunidades.
“Es una deuda histórica que hoy comienza a saldarse”, afirmó.
Inversión histórica para comunidades indígenas
Como parte de esta política, el Gobierno federal anunció que en 2026 el presupuesto destinado a comunidades indígenas superará los 13 mil millones de pesos.
Estos recursos permitirán:
- Impulsar proyectos turísticos comunitarios
- Fortalecer infraestructura local
- Garantizar beneficios económicos directos
Además, Fonatur se integrará al organismo gestor de Maya Ka’an para consolidarlo como destino turístico.

Maya Ka’an, referente nacional
La gobernadora Mara Lezama destacó que este reconocimiento posiciona a Quintana Roo como referente en turismo sostenible.
El modelo Maya Ka’an promueve la participación de:
- Ejidos
- Cooperativas
- Comunidades indígenas
Su objetivo es asegurar que los ingresos del turismo permanezcan en el territorio y beneficien directamente a sus habitantes.
Expansión a otros estados
El proyecto, iniciado en Quintana Roo, se perfila para replicarse en entidades como Yucatán y Oaxaca, consolidando un modelo turístico más incluyente y sustentable.



