Brasil presume su nueva joya bélica.
Brasil no se queda atrás en la industria armamentista. Credit: Nelson Almeida / AFP

Brasil marcó un hito en la industria aeronáutica al presentar su primer caza supersónico fabricado en el país, el F-39E Gripen, en un evento encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Este avance posiciona al país como referente en América Latina en materia de defensa y desarrollo tecnológico.

Brasil fortalece su defensa con tecnología de punta

La aeronave fue ensamblada en colaboración con la empresa sueca Saab y la brasileña Embraer, como parte de un acuerdo de transferencia tecnológica firmado en 2014. Con ello, Brasil fortalece su capacidad de producción militar y reduce su dependencia del exterior.

El desarrollo del Gripen responde a la necesidad de modernizar la flota aérea y reforzar la soberanía nacional. Autoridades destacaron que este proyecto permite ampliar la capacidad de disuasión en un contexto internacional cada vez más complejo.

Además, el programa contempla la fabricación de 36 aeronaves, de las cuales 15 serán ensambladas en territorio brasileño, consolidando una industria estratégica con proyección internacional.

Características del caza supersónico de Brasil

  • Radar AESA de última generación
  • Sensor infrarrojo IRST para detección avanzada
  • Alta maniobrabilidad y capacidad multipropósito
  • Sistemas de guerra electrónica y comunicación avanzada
  • Capacidad de combate aire-aire y aire-tierra
  • Mayor autonomía y capacidad de carga
El e-VTOL (aeronave eléctrica de despegue y aterrizaje vertical), fabricada por Eve Air Mobility, una filial brasileña de Embraer, se ve volando en la sede de Embraer en Gaviao Peixoto, a 450 km de São Paulo, Brasil, el 25 de marzo de 2026.

Brasil y el nuevo escenario geopolítico

El lanzamiento ocurre en un contexto global marcado por tensiones y reconfiguración de alianzas. El gobierno brasileño ha subrayado la importancia de fortalecer la defensa nacional sin renunciar a su postura pacífica.

El proyecto también abre la puerta a futuras exportaciones y alianzas estratégicas, posicionando a Brasil como un actor relevante en la industria aeroespacial global.