Ciao Italia: El martes pasado se definieron los 48 invitados para la Copa del Mundo y los repechajes nos regalaron interesantes regresos. Iraq venció con claridad a Bolivia y regresará al máximo nivel futbolístico después de 40 años. La antigua Zaire hará lo propio medio siglo después. Turquía, Chequia y Bosnia Herzegovina volverán después de 24, 20 y 12 años, respectivamente. Sin embargo, más allá de estas grandes historias, la campanada la dio Italia al quedar eliminada por tercera edición consecutiva, profundizando así una crisis que lleva ya dos décadas.
El drama de Zenica: De la ventaja de Kean al colapso en penales
El cotejo final en Zenica fue duro, tal y como se esperaba. Los bosnios salieron empujados por su afición en busca de la victoria. A pesar de ello, un error del arquero Nikola Vasilj fue aprovechado por Moise Kean quien dio la ventaja a la visita al minuto 15. Italia tomó el control de las acciones y parecía que se encaminaban a la clasificación. Sin embargo, un error de Alessandro Bastoni los dejó con uno menos poco antes del medio tiempo.
Durante la segunda mitad, los locales atacaron con centros y tiros de larga distancia. Italia tuvo un par de oportunidades de aumentar la ventaja, entre ellas un mano a mano que Kean mandó a la tribuna. La soberbia actuación de Gigi Donnarumma mantuvo el arco en cero hasta que, a 10 minutos del final, un centro en el área chica fue rematado por el legendario delantero Edin Džeko. Gigi atajó en la línea, pero no pudo hacer nada ante el contrarremate de Haris Tabaković que mandó la pelota al fondo de la red.
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Tres Mundiales sin la Azzurra: Una crisis de dos décadas
Fue hasta la tanda de penales que, con el apoyo de la apasionada afición balcánica y del tenista Novak Djokovic, Bosnia se impuso 4 a 1. Los cobros de los locales fueron impecables, mientras que Pio Esposito y Bryan Cristante fallaron sus remates sin ni siquiera apuntar al arco. Bosnia se clasificó y consumó el nuevo fracaso italiano que, por segunda edición consecutiva, fue eliminada por un país de la ex Yugoslavia (Macedonia del Norte, en la previa). El resultado de la eliminatoria fue justo y Bosnia, que estuvo a 13 minutos de clasificarse de forma directa, estará este verano, con todo mérito, en Norteamérica. Sin embargo, me queda un amargo sabor de boca al ver que otras selecciones con mucho menor nivel sí podrán asistir al torneo.
Debate por los cupos: ¿Nivel futbolístico o representación geográfica?
En las últimas tres eliminatorias Italia disputó 31 partidos y sólo perdió cinco. Suecia, durante estas eliminatorias, empató dos juegos y perdió cuatro. Se entiende que un Mundial es para que participen equipos de todo el mundo, pero en mi opinión, seis cupos para Concacaf son más que excesivos y otorgar un cupo de repechaje a Bolivia, que perdió 10 de sus 18 partidos, me parece muy barato. El fracaso de Italia es innegable, pero para el futuro habrá que revisar bien la repartición de cupos y, sobre todo, los formatos de los repechajes. Este junio tendremos en Norteamérica a Suecia, Haití o Panamá y no a Italia, Nigeria o Dinamarca. Algo anda mal.


