La ocupación hotelera en el Caribe mexicano registró un cierre promedio del 58% a nivel general durante la última semana, un indicador que confirma una desaceleración en la demanda propia de la actual temporada baja. De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), este comportamiento mixto se mantuvo regular inclusive ante las expectativas de la pasada “fiesta futbolera”, justa deportiva que no generó un repunte significativo en los niveles de alojamiento del destino.
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Pese al panorama generalizado de baja intensidad, la resiliencia del turismo en Quintana Roo destaca notablemente al segmentar el rendimiento por microdestinos del norte del estado. La zona de Costa Mujeres lideró las estadísticas con un destacado 69.3% de habitaciones ocupadas; en tanto, la hotelería Cancún se posicionó en el segundo puesto registrando un 63%, seguida por Isla Mujeres con un sólido 60.4% de su capacidad.
Por el contrario, las zonas turísticas del sur del estado reflejan dinámicas comerciales más frías y brechas acentuadas frente a los polos tradicionales. El destino de Tulum reportó una media de 43.2% de plazas ocupadas, mientras que la Costa Maya se ubicó en el extremo inferior con apenas un 30.2% de ocupación, marcando los retos de conectividad y promoción que persisten en la región sur.
Expectativas sólidas para la temporada de invierno
A pesar de que el periodo de verano arrojó saldos inferiores a las proyecciones iniciales del sector privado, los principales liderazgos de la industria anticipan una corrección positiva de las métricas de cara al cierre de año. Las marcas globales proyectan una estabilización de la afluencia tan pronto concluya el impacto estacional del sargazo y el reajuste post-Mundial.
“Si bien el verano ha mostrado un comportamiento más débil de lo esperado, la industria confía en una recuperación gradual hacia el cierre del año, con una temporada de invierno que tradicionalmente fortalece la llegada de visitantes y estabiliza los indicadores hoteleros”, apuntó Marc Miralles, gerente de Comunicación y Relaciones Institucionales de Grupo RIU América.
Bajo esta misma directriz, consorcios hoteleros y empresarios del estado estiman de manera preliminar que la ocupación hotelera en el Caribe mexicano alcanzará promedios óptimos de entre el 80% y 86% durante el pico invernal. Esta proyección se encuentra sustentada en el volumen histórico y reservas programadas de los mercados emisores clave como Estados Unidos, Canadá y Europa.


