La reactivación del emblemático proyecto del Malecón Tajamar, bajo un esquema de desarrollo inmobiliario y comercial significativamente reducido, podría consolidarse como un nuevo e importante motor para la economía y la generación de empleos en Cancún. Así lo afirmó Miguel Ángel Lemus Mateos, presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Quintana Roo (Adiqroo), al detallar la propuesta que actualmente se encuentra en análisis técnico.
El planteamiento, diseñado originalmente por la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, fue presentado ante el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). La iniciativa propone desarrollar únicamente entre el 30% y el 40% de la densidad que se tenía proyectada en el plan original, buscando un equilibrio urbano y el debido respeto a las condiciones ambientales de la zona.
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Alianza estatal y federal para destrabar Tajamar
De acuerdo con Lemus Mateos, el proyecto ha tomado un nuevo impulso político y administrativo gracias a la intervención del Gobierno del Estado.
"Hay una comisión que la gobernadora Mara Lezama formó con el Gabinete de Políticas Públicas y Proyectos Emblemáticos del Estado para entablar pláticas con el gobierno federal", reveló el dirigente empresarial, confirmando que ya existe una mesa formal de análisis para evaluar la viabilidad del predio.
El historial del proyecto y el impacto ambiental
La urbanización del Malecón Tajamar inició en el año 2006, abarcando una superficie total de 74.24 hectáreas, de las cuales se destinaron 58 hectáreas para la comercialización de suelo habitacional, comercial y de servicios.
Durante el periodo de 2006 a 2012, Fonatur dotó al polígono de infraestructura básica que incluyó vialidades, electrificación, drenaje pluvial y sanitario. Sin embargo, estos trabajos impactaron de manera parcial la zona de mangle colindante con el Sistema Lagunar Nichupté, lo que derivó en una serie de litigios ambientales que paralizaron por completo el desarrollo en 2016.
Antes de su suspensión judicial, el plan maestro original contemplaba una inversión de gran escala distribuida de la siguiente manera:
- Lotes de inversión: 16 macro lotes para capital privado.
- Capacidad hotelera: Entre 1,400 y 1,500 cuartos de hotel.
- Vivienda: Más de 2,000 departamentos y residencias.
- Comercio: Corporativos de oficinas, centros comerciales y restaurantes.
La nueva propuesta busca rescatar estas inversiones detenidas pero bajo un esquema de bajo impacto que garantice la preservación ecológica y la certidumbre jurídica para Cancún.


