Afectaciones por sargazo.
La acumulación de la macroalga le impide el paso hacia la playa a las tortugas. Credit: Especial

La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo advirtió que la llegada masiva de sargazo a las playas del Caribe Mexicano representa un riesgo para más de 200 especies marinas y modifica las condiciones naturales de los ecosistemas costeros.

SEMA explica el impacto del sargazo en la biodiversidad

El titular de la dependencia, Óscar Rébora Aguilera, explicó que, aunque esta macroalga cumple una función ecológica esencial en mar abierto, su acumulación en el litoral provoca impactos ambientales que afectan la calidad del agua, la fauna y los hábitats costeros.

De acuerdo con Óscar Rébora Aguilera, el sargazo funciona en el océano Atlántico como un ecosistema flotante que sirve de refugio y alimento para peces, crustáceos, moluscos e invertebrados.

Sin embargo, cuando llega en grandes cantidades a las playas comienza un proceso de descomposición que genera lixiviados y gases de efecto invernadero, deteriorando el ambiente costero y alterando las zonas de alimentación y reproducción de diversas especies.

El funcionario señaló que las tortugas marinas figuran entre las especies más afectadas, ya que las acumulaciones de sargazo dificultan tanto la anidación como el desplazamiento de las crías hacia el mar.

Cambio climático favorece el aumento del sargazo

Además, la presencia excesiva de esta macroalga favorece la erosión de las playas y afecta los ecosistemas asociados a arrecifes y pastos marinos.

El secretario atribuyó la proliferación extraordinaria del sargazo a factores relacionados con el cambio climático, entre ellos el incremento de la temperatura del océano, la acidificación del mar y las variaciones en el pH del agua.

Explicó que esta macroalga puede duplicar su tamaño aproximadamente cada tres días durante su ciclo en el Atlántico, por lo que su llegada al Caribe Mexicano depende posteriormente de las corrientes marinas, los vientos y las mareas.

Finalmente, reiteró que el objetivo es evitar su acumulación masiva en las costas sin afectar la función ecológica que desempeña en mar abierto.