Mientras que los tiempos para que se realicen las encuestas y medir a los cinco que quieren ser coordinador o coordinadora de Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en Quintana Roo se acercan, los aspirantes meten el acelerador y no paran en sus recorridos de norte a sur de la entidad.

Y es que de acuerdo con las declaraciones de la cúpula de Morena, en septiembre podría conocerse ya el nombre más esperado de los últimos meses, que en los hechos será el o la candidata a la gubernatura, para dar paso a la inscripción de las y los que quieren las presidencias municipales. 

El juego pues está en Morena y aliados, la euforia y adrenalina de la carrera electoral solo se vive en la 4T, y los partidos opositores, una vez más, se han convertido en simples espectadores. 

Ahora bien, en la oposición a la 4T se trabaja más en una especie de candidatos de papel, llenar el espacio de la boleta por puro requisito porque ninguna de las figuras y nombres que ahora surgen tienen posibilidad alguna de triunfo. 

El fichaje de la oposición, hay que decirlo, está más que quemado, mismas caras, mismos nombres. Por ejemplo, en Acción Nacional (PAN) anda movida en redes sociales Mayuli Martínez Simón, y ha trascendido que se ha sentado con la cúpula Gustavo Miranda, a quien se le conoce por todo, menos por haber dado resultados cuando presidió la Junta de Gobierno y coordinación Política en el Congreso local, por ahí del 2020.

En el Revolucionario Institucional (PRI) se ha puesto en la mesa los nombres de Candy Ayuso, de ser mujer, y de Filiberto Martínez Méndez, si es hombre. Ni las siglas del partido, ni las figuras, cualquiera que sea, representan nada en el electorado y hasta podría perder el registro.   

En Movimiento Ciudadano hay fichaje más atractivo, está Lidia Rojas, regidora en el municipio de Othón P. Blanco, y nuevamente el nombre de José Luis Pech.  Sin embargo y aunque es el partido con mayor crecimiento, tampoco les alcanza para la gubernatura. 

En el próximo proceso electoral habrá dos nuevos contendientes, Somos México y el PAZ, organismos que seguramente estarán a la caza de los resentidos para poder cumplir con el requisito de postular candidatos.  

Como sea y como ya se dijo, hasta el momento no hay figura alguna que represente peligro para la 4T en el próximo proceso electoral, no al menos en Quintana Roo. 

Lo mismo ocurre en los Ayuntamiento, donde la situación empeora para la oposición porque nadie quiere ser candidato al haber desaparecido el premio de consolación que significaban las regidurías plurinominales. Ahora esos espacios se asignarán a partir del primer regidor porque entran en vigor las reformas electorales. Hasta la próxima.