El ébola sigue causando alarma a las autoridades.
El ébola en Congo no cede. Credit: Glody Murabhazi / AFP

La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ya dejó 2 mil 11 muertos entre 4 mil 381 casos confirmados, de acuerdo con las autoridades sanitarias, y se acerca al brote más letal registrado en el país africano.

Voluntarios de la Cruz Roja de la República Democrática del Congo, equipados con equipos de protección individual, trasladan el cuerpo de una víctima de la enfermedad por el virus del Ébola desde la morgue del centro de salud de Rwampara (provincia de Ituri, República Democrática del Congo) el 8 de junio de 2026.

Epidemia de ébola mantiene en alerta a Congo

El actual brote comenzó oficialmente el 15 de mayo y afecta principalmente regiones del este y noreste, donde los conflictos armados y la falta de recursos complican la respuesta sanitaria.

Esta es la decimoséptima epidemia de ébola registrada en la RDC y podría convertirse en una de las más graves a nivel mundial. La tasa de mortalidad alcanza 45.9%, mientras las autoridades reconocen que la enfermedad todavía no llega a su punto máximo.

El brote se originó en la provincia de Ituri y posteriormente se extendió a otras zonas del este del país, donde la infraestructura sanitaria enfrenta importantes limitaciones.

Irenge Biringanine Prince, líder de la comunidad U-Report Goma, ataviado con equipo de protección, sensibiliza a los comerciantes junto a jóvenes miembros del grupo «U-Report Goma», quienes continúan con actividades de concienciación en el mercado de Alanine mediante el uso de megáfonos y debates en grupos focales, como parte de las medidas de prevención y sensibilización contra el ébola en Goma, el 29 de mayo de 2026.

OMS evalúa el uso de una vacuna

Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendaron evaluar en un ensayo clínico la vacuna Ervebo, aprobada contra la cepa Zaire, debido a que actualmente circula la variante Bundibugyo.

La respuesta también enfrenta obstáculos por la presencia de grupos armados y la desconfianza de comunidades afectadas.

Autoridades y especialistas advierten que estas condiciones dificultan identificar y atender oportunamente a las personas infectadas.