Mañana sábado vuelve a operar la ruta del Tren Maya entre Cancún y Playa del Carmen. Y más allá del anuncio, de los horarios y de las tarifas, creo que vale la pena mirar lo que hay detrás de esta decisión.
En Quintana Roo el transporte no es un asunto que pueda verse únicamente desde la comodidad del turista. Hay miles de personas que todos los días se mueven entre Cancún, Playa del Carmen y la Riviera Maya para trabajar, estudiar o atender alguna actividad. Para ellos, tener otra opción de traslado puede hacer diferencia.
La ruta tendrá cuatro viajes diarios, dos desde Cancún y dos desde Playa del Carmen. No estamos hablando de una frecuencia enorme, pero sí de una posibilidad que antes no estaba disponible. Cancún a Playa a las 6:45 y 10:30 de la mañana. De Playa a Cancún, 7:47 y 12 del día.
Y hay algo que me parece más importante que los propios horarios: el tren no se queda en la estación.
También arranca “Tren Maya Conecta”, con autobuses que llevarán a los pasajeros desde las estaciones hacia distintos puntos de Cancún y Playa del Carmen.
En Cancún habrá servicio hacia el aeropuerto, Plaza Las Américas y la Zona Hotelera, con paradas en el Museo Maya y Plaza La Isla. En Playa del Carmen habrá conexión hacia Playacar y hacia hoteles de la Riviera Maya por la carretera 307.
Lo interesante será observar si realmente empieza a utilizarse como una alternativa cotidiana.
Las tarifas también juegan un papel. Para “Tren Maya Conecta”, el traslado entre la estación de Cancún y el aeropuerto costará 30 pesos. Hacia Plaza Las Américas y Plaza La Isla, 45 pesos. En Playa del Carmen, 45 pesos hacia Playacar y 50 pesos para los hoteles de la Riviera Maya.
Además, para la ruta Cancún-Playa del Carmen se anunció un descuento de 15 por ciento con el código CARIBETM.
Ahora bien, una cosa es anunciar el servicio y otra conseguir que la gente lo incorpore a su rutina.
Ahí estará la prueba.
Si los horarios resultan útiles, si los autobuses realmente conectan con el tren, si se respetan las tarifas y si el servicio funciona con regularidad, habrá posibilidades de que esta alternativa gane usuarios.
El turista puede utilizar el tren una vez durante sus vacaciones. El trabajador puede necesitarlo todos los días. Son necesidades completamente distintas.Eso es lo que habrá que medir a partir de mañana.
Ahí está el verdadero examen para el Tren Maya en esta nueva etapa.
Por cierto, más ventanas al Caribe
En Isla Mujeres hay algo que llama la atención: mientras una administración anterior pretendía vender el Mirador del Garrafón, Atenea Gómez Ricalde está haciendo exactamente lo contrario, abrir más espacios para mirar y disfrutar el Mar Caribe.
Ya inauguró el Mirador del Malecón Caribe y con este suman cinco de los siete miradores proyectados.
El contraste es brutal: unos veían un espacio con precio, otros están viendo un espacio para la gente.

