Buscan impulsar el turismo de bodas.
Con la diversificación de escenarios y el fortalecimiento de la colaboración entre asociaciones, el sector busca mantener el liderazgo en el mercado de bodas. Credit: Especial / IA

Con el objetivo de fortalecer la industria de bodas y turismo de romance en Quintana Roo, se realizó la quinta edición del Summit de Asociaciones de Bodas del Caribe Mexicano, encuentro que reunió a las asociaciones del sector para mostrar los resultados de su trabajo y reforzar la colaboración entre los distintos actores de la industria.

Sector busca recuperar la demanda

Elena Rodríguez, directora ejecutiva del Summit, señaló que la industria enfrenta el reto de fortalecer la actividad durante la temporada baja, particularmente después de que este año registrara una caída de 40 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Explicó que este año la disminución comenzó desde julio, cuando habitualmente el comportamiento más débil se presenta durante agosto y septiembre, y atribuyó parte de esta situación a la presencia de sargazo en las costas del Caribe Mexicano.

Ante este escenario, el sector ya trabaja en estrategias para recuperar la demanda durante esas fechas y, principalmente, para modificar la percepción de que las bodas en el destino dependen exclusivamente de los escenarios de playa.

“Las bodas no sólo se hacen en la playa, tenemos haciendas, campos de golf, cenotes y otras locaciones hermosas con que cuentan los hoteles y estamos cambiando la mentalidad de cómo vender el destino”, señaló Rodríguez.

Turismo de romance busca diversificar sus escenarios

El evento en esta edición alcanzó un aforo de 250 participantes y buscó proyectar la capacidad del Caribe Mexicano como uno de los principales destinos para la celebración de bodas, al tiempo que promueve una mayor integración entre asociaciones afiliadas y no afiliadas.

Rodríguez, quien también preside el Consejo Mexicano de Experiencias y Turismo Romántico (Comextur), destacó que el crecimiento del Summit refleja el interés que existe en torno a este segmento. Tan solo este año, dijo, el número de asistentes se duplicó respecto a ediciones anteriores.

El sector también se encuentra en preparación para la temporada alta, que comprende de octubre a diciembre, periodo en el que aumenta la llegada de parejas y grupos que eligen al Caribe Mexicano para realizar sus celebraciones.

Bodas extranjeras representan oportunidades

De acuerdo con la experta, las bodas extranjeras suelen tener una asistencia promedio de entre 50 y 80 personas, mientras que las celebradas por parejas mexicanas pueden reunir entre 100 y 150 invitados.

En el caso de las bodas hindúes, el número puede llegar hasta las 200 personas, convirtiéndose en uno de los segmentos con oportunidades de crecimiento para los prestadores de servicios turísticos.

“Los occidentales son los de mayor demanda, aunque lo hindú está creciendo”, puntualizó.

El turismo de romance representa una actividad relevante para la economía turística de Quintana Roo. Tan solo en el Caribe Mexicano se estima la realización de alrededor de 130 mil bodas anuales, lo que genera demanda para hoteles, restaurantes, recintos, agencias, organizadores de eventos, transportistas y proveedores especializados.