La política tiene sus tiempos y sus momentos. La definición de Eugenio “Gino” Segura como coordinador de Morena en Quintana Roo abre una nueva etapa y, más allá de las lecturas que cada grupo pueda hacer del resultado, hay algo que parece claro: ahora viene el momento de sumar.
Gino llega a esta responsabilidad con una trayectoria corta en años, pero con experiencia en la administración pública. Antes de llegar al Senado estuvo al frente de las finanzas del estado y conoció desde dentro uno de los temas más delicados de cualquier gobierno: el manejo de los recursos públicos. En la entrevista que sostuve sobre este proceso señalé precisamente esa combinación entre juventud, preparación y experiencia administrativa, particularmente su participación en la reorganización de las finanzas estatales.
Pero la política no se construye solamente con números. También se construye con acuerdos, con diálogo y con capacidad para sumar a quienes piensan diferente. Por eso me parece importante el mensaje que Gino dio después de conocer el resultado. Reconoció a quienes participaron en el proceso y habló de unidad.
Incluso dejó una frase que resume bien el momento: esto no debía entenderse como un triunfo personal, sino como una responsabilidad. Y esa responsabilidad ahora tendrá que demostrarse caminando Quintana Roo, porque el siguiente paso anunciado por Gino es recorrer los 11 municipios del estado, escuchar y mantener comunicación con los distintos sectores.
Aquí es donde empieza la parte interesante. Una definición interna puede resolver quién encabeza una etapa, pero no elimina las distintas visiones que existen dentro de un movimiento político. Después de competir, viene la tarea de construir coincidencias. Rafael Marín, uno de los participantes en el proceso, expresó públicamente su respeto por la decisión y señaló que permanecería en Morena.
Ese tipo de señales son importantes porque permiten que la discusión política continúe sin convertir las diferencias en rupturas.
Aquí abro un paréntesis para reconocer el liderazgo y crecimiento de Ana Paty Peralta tanto como presidenta municipal de Benito Juárez como en su formación política: hizo de su segundo informe de gobierno el escenario en el que Rafael Marín públicamente reconoció el triunfo de Gino Segura, además la foto histórica en el contexto político local de ambos junto con la gobernadora Mara Lezama y el propio Gino.
Gino tiene además un elemento particular: su juventud. Tiene 32 años y ya pasó por la administración estatal y el Senado. Esa experiencia tendrá que acompañarse ahora de algo diferente: capacidad para recorrer el territorio, escuchar a los distintos grupos y entender las realidades de cada municipio. Quintana Roo no termina en Cancún ni en Playa del Carmen; hay 11 municipios y cada uno tiene sus propios problemas, liderazgos y necesidades.
Por eso, las tres palabras que señalé al analizar este nuevo escenario me parecen fundamentales: *finanzas sanas, continuidad y unidad*. Las dos primeras hablan de gobierno; la tercera habla de política. Y las tres tendrán que caminar juntas.
La definición ya está hecha. Ahora viene lo verdaderamente importante: que Gino convierta esa responsabilidad en trabajo, que recorra el estado, que escuche a la gente y que pueda mantener alrededor de un mismo proyecto a quienes participaron en una competencia interna que ya terminó. En política, recibir la estafeta es apenas el comienzo. Lo que sigue es demostrar cómo se lleva.
Saque final… Estefanía Mercado marcó con broche de oro la etapa de cierre de los informes de las y los presidentes municipales. Estefanía presentó un informe dinámico, ágil y con tintes de emoción, que acompañaron la frialdad de los datos, números y cifras sobre el crecimiento real de Playa del Carmen. Por cierto, vale la pena destacar lo que hizo Estefanía con el reconocimiento con nombre y apellido a David Serrano, por su impecable trabajo al frente de Comunicación Social en el municipio. Pocas y pocos hacen esto de reconocer públicamente la eficiencia y lealtad. Nos leemos la próxima semana.

