El turismo comunitario tienes amplias ventajas.
Este esfuerzo se configura en una red que se extiende por comunidades de los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos, parte de Destino Maya Ka’an. Credit: Especial

El turismo comunitario se posicionó como una estrategia efectiva para reducir la migración juvenil en comunidades mayas de Quintana Roo, al generar ingresos locales y fortalecer el arraigo cultural entre las nuevas generaciones.

Turismo comunitario impulsa economía local y arraigo cultural

De acuerdo con Isis Albornoz Chan, representante de la Red de Turismo Indígena Ik Lu’um, este modelo permitió crear oportunidades económicas sin que los jóvenes tuvieran que abandonar sus comunidades. Actividades tradicionales como la milpa, la apicultura y la producción de miel se integraron a experiencias turísticas sustentables.

El desarrollo de proyectos en localidades como Sabán, X-Cabil, Tihosuco y X-Pichil consolidó una red que combina patrimonio cultural y recursos naturales. En estos espacios, jóvenes participan como guías, cocineros tradicionales y prestadores de servicios, fortaleciendo la economía social.

Además, este esquema fomenta la preservación del conocimiento ancestral, al integrar saberes comunitarios en la oferta turística, lo que refuerza la identidad cultural.

Falta de oportunidades, origen de la migración juvenil

Diversos estudios señalan que la migración juvenil en comunidades indígenas está vinculada a la escasez de opciones económicas y educativas. El crecimiento turístico en el Caribe Mexicano ha generado atracción laboral, pero también desplazamientos hacia empleos temporales y de baja remuneración.

En este contexto, el turismo de base comunitaria surge como una alternativa sostenible frente a esta problemática estructural.

Modelo sostenible con retos y proyección nacional

Pese a sus avances, la cobertura de políticas públicas sigue siendo limitada. A nivel nacional, el impulso a proyectos comunitarios ha sido reducido frente a la magnitud del fenómeno migratorio.

La participación de la red Ik Lu’um en espacios como el Senado de la República permitió visibilizar estas iniciativas bajo la marca Maya Ka’an Travel.

Finalmente, el reto, señalaron, es crecer sin perder identidad y consolidar mercados que garanticen bienestar económico con raíces culturales.