Japón dio un giro histórico al eliminar las últimas restricciones vigentes desde hace décadas para exportar armamento.
La decisión abre la puerta a la venta de equipos militares fabricados en el país y marca un cambio profundo en la política pacifista adoptada tras la Segunda Guerra Mundial.
¿Te enteraste?
Japón busca fortalecer alianzas ante China y Norcoera
El Gobierno japonés y el Consejo de Seguridad Nacional ratificaron la medida, que permitirá transferir al extranjero productos terminados de defensa. Hasta ahora, solo podían comercializarse ciertos equipos no letales relacionados con rescate, transporte, vigilancia o desminado.
La primera ministra Sanae Takaichi defendió la reforma al considerar que fortalecerá la seguridad nacional, impulsará la industria tecnológica y consolidará alianzas estratégicas en una región marcada por tensiones crecientes.
Los promotores del cambio sostienen que la nueva política facilitará la cooperación militar con países aliados y mejorará la capacidad de respuesta ante eventuales conflictos.
Opinión pública dividida por el cambio histórico
El endurecimiento del escenario regional, con el avance militar de China y las amenazas de Corea del Norte, aceleró el debate interno.
China reaccionó con preocupación y criticó lo que calificó como una militarización imprudente del país vecino.
El anuncio también generó rechazo entre sectores ciudadanos que defienden la tradición pacifista japonesa. Encuestas recientes mostraron mayor oposición que respaldo a la medida.




