Putin llegó a China.
Vladimir Putin ya está en China. Credit: Alexander Nemenov / AFP

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, llegó a Pekín para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, en una visita que busca reafirmar la solidez de la relación entre ambas potencias tras el reciente viaje de Donald Trump a China.

Las banderas rusa y china ondean en la Plaza de Tiananmén en Pekín el 19 de mayo de 2026. El presidente ruso Vladimir Putin llega a Pekín ese mismo día para mantener conversaciones con su homólogo chino y su "viejo amigo" Xi Jinping, con la intención de demostrar la solidez de sus lazos, días después de la visita de Donald Trump.

Putin y China fortalecen cooperación política y económica

La visita de Putin ocurre en un contexto de tensiones geopolíticas, conflictos internacionales y competencia económica global, mientras Moscú y Pekín mantienen una cooperación estratégica cada vez más estrecha.

El Kremlin informó que ambos mandatarios dialogarán sobre comercio, energía y asuntos internacionales considerados prioritarios para sus gobiernos.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, Rusia ha incrementado su dependencia económica de China, especialmente en exportaciones energéticas. Actualmente, Pekín es uno de los principales compradores de petróleo ruso.

Antes del encuentro, Xi Jinping destacó que la asociación entre ambas naciones se ha fortalecido de manera constante durante las últimas tres décadas.

La gente espera la ceremonia diaria de arriado de banderas, debajo de las banderas rusa (izquierda) y china que ondean en la Plaza de Tiananmen en Pekín el 19 de mayo de 2026.

Visita ocurre tras acercamiento entre Trump y Xi Jinping

Putin, por su parte, aseguró que la relación bilateral atraviesa un momento “sin precedentes”. Principales temas que podrían abordar:

  • Guerra en Ucrania
  • Comercio energético y petróleo
  • Relaciones entre China y Estados Unidos
  • Conflicto en Oriente Medio
  • Sanciones internacionales contra Rusia
  • Cooperación económica y diplomática

Analistas internacionales consideran que Moscú busca enviar un mensaje político tras la reciente visita de Trump a Pekín, donde Estados Unidos intentó estabilizar sus relaciones con China.

Especialistas señalan que Rusia observa con atención cualquier posible acuerdo entre Washington y Pekín que pudiera afectar sus intereses estratégicos o comerciales.