La tensión política entre Cuba y Estados Unidos volvió a escalar luego de que el gobierno estadounidense inculpara al expresidente Raúl Castro por cargos relacionados con el derribo de dos avionetas civiles en 1996, un hecho que provocó sorpresa, indignación y temor entre ciudadanos de la isla.

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Gobierno cubano rechaza acusaciones
La acusación contra el exmandatario cubano, de 94 años, ocurre en medio de la crisis económica y energética que atraviesa Cuba, agravada por el embargo estadounidense y los constantes apagones que afectan a millones de personas.
Las autoridades de Cuba calificaron la medida como una acción política y convocaron a protestas frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana.
El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que los cargos carecen de sustento jurídico y buscan justificar una mayor presión contra el gobierno cubano.

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Temor por una posible intervención en Cuba
Raúl Castro fue acusado de asesinato, conspiración y destrucción de aeronaves por el derribo de dos avionetas de “Hermanos al Rescate”, donde murieron cuatro personas, tres de ellas estadounidenses.
Analistas internacionales compararon el caso con la estrategia aplicada previamente por Washington contra Venezuela y Nicolás Maduro.
Mientras algunos cubanos exigen cambios políticos, otros temen que el conflicto derive en una intervención militar con consecuencias graves para la población civil.


