Perfect Day: victoria parcial, lucha pendiente

El anuncio de Semarnat de no aprobar el megaproyecto Perfect Day México en Mahahual es un avance significativo, pero no definitivo. Organizaciones como DMAS y Salvemos Mahahual advierten que la batalla continúa hasta que la negativa se publique en la Gaceta Ecológica, pues la empresa aún podría replantear o impugnar el proyecto.

El caso exhibe las debilidades de la legislación ambiental mexicana, que permite que iniciativas con impactos irreversibles en arrecifes, manglares y acuíferos avancen hasta etapas finales de evaluación.

La movilización ciudadana, con más de 4.3 millones de firmas, demostró que la defensa del Caribe Mexicano trasciende fronteras, pero también que sin reformas legales profundas, Mahahual y otros destinos seguirán expuestos a megaproyectos incompatibles con la sustentabilidad. ¿Será?

Muerte digna: el rezago legislativo de Quintana Roo

Mientras 14 estados del país ya reconocen el derecho a una muerte digna mediante leyes de voluntad anticipada, Quintana Roo permanece atrapado en la indiferencia legislativa.

La iniciativa presentada por Hugo Alday en 2025, que busca garantizar cuidados paliativos y evitar la prolongación artificial del sufrimiento, sigue congelada sin dictamen ni fecha de discusión.

Se trata de un derecho humano básico que otorga certeza jurídica a pacientes, familias y médicos, y cuya ausencia coloca al estado en un rezago vergonzoso frente a entidades que ya avanzaron en la materia. El Congreso local demuestra falta de sensibilidad y compromiso, dejando a miles de personas sin la posibilidad de decidir sobre su propia dignidad en la etapa final de la vida. La omisión legislativa es, en sí misma, una forma de violencia institucional. ¿Será?

Apagones en Playa: la fragilidad eléctrica expuesta

Las protestas de vecinos en Palmas I, Misión de las Flores y otras colonias de Playa del Carmen revelan la incapacidad de la CFE para garantizar un servicio eléctrico confiable en una ciudad que crece aceleradamente.

Los apagones constantes, las pérdidas económicas y los daños a electrodomésticos son síntomas de una infraestructura rebasada por la demanda y de una gestión reactiva que sólo responde tras bloqueos y reclamos. El reconocimiento oficial de que la sustitución de líneas no resolverá el problema confirma la precariedad del sistema.

La promesa de una nueva subestación suena más a paliativo tardío que a solución estructural. Mientras la ciudad se expande y el calor aumenta, la CFE sigue improvisando, dejando a miles de familias vulnerables y a Playa del Carmen atrapada en la incertidumbre energética. ¿Será?