Guerra en Ucrania, no cesa.
La guerra en Ucrania sigue dejando una estela de muerte y destrucción. Credit: Roman Pilipey / AFP

La guerra en Ucrania volvió a encender las alarmas internacionales luego de que un dron impactara en la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa.

Pasajeros sentados en un autobús que pasa junto a un edificio gravemente dañado tras los ataques rusos cerca de la estación de metro Lukianivska en Kiev el 27 de mayo de 2026, en medio de la invasión rusa de Ucrania. (Foto de Roman PILIPEY / AFP)

Ucrania y Rusia intercambian acusaciones tras el incidente

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que el ataque alcanzó un edificio de turbinas de la planta, ubicada en territorio ocupado por Rusia, aunque sin afectar los sistemas esenciales de seguridad.

Según los primeros reportes, la explosión provocó daños en una de las paredes de la sala de máquinas.

El director general del OIEA, Rafael Grossi, advirtió que cualquier agresión contra instalaciones nucleares representa un riesgo grave para la seguridad regional e internacional.

Tras el impacto, Moscú responsabilizó a Kiev de la acción y aseguró que el daño ocurrió cerca de áreas sensibles de la planta.

Esta fotografía, difundida y tomada el 29 de mayo de 2026 por la Administración Presidencial Rumana, muestra el bloque de apartamentos que fue alcanzado por un dron en Galati, hiriendo a dos personas.

Crece la preocupación por la seguridad en Zaporiyia

Sin embargo, el gobierno ucraniano rechazó las acusaciones y cuestionó la lógica de atacar una infraestructura estratégica ubicada dentro de su propio territorio reconocido internacionalmente.

Las autoridades de la central informaron además sobre un segundo ataque que afectó instalaciones de transporte dentro del complejo.

Aunque la operación continúa con normalidad, el incidente reavivó el temor a una posible emergencia nuclear en medio del conflicto.