El modelo económico del Caribe mexicano vive una transformación profunda que busca equilibrar la balanza entre el norte hotelero y el sur rural. El turismo comunitario en el sur de Quintana Roo se consolida a paso firme como la principal alternativa de desarrollo económico, social y ambiental para las comunidades indígenas y ejidales, posicionándose como un imán para las nuevas generaciones de profesionales del sector.
El Instituto Tecnológico de Chetumal se convirtió en el epicentro de este movimiento al albergar el III Foro de Turismo Rural y Comunitario del Sur de Quintana Roo. El encuentro reunió a estudiantes, cooperativas y prestadores de servicios con el objetivo de diseñar políticas públicas y blindar proyectos sostenibles que lleven bienestar directo a los núcleos rurales del estado.
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Coparmex respalda el turismo comunitario en el sur de Quintana Roo
Durante la ceremonia inaugural, el presidente de Coparmex Chetumal-Bacalar-Mahahual, Josué Osmany Palomo, destacó que este foro responde directamente al llamado de la Presidencia de la República para fortalecer los modelos de viaje con enfoque social en todo el país.
El líder empresarial enfatizó que el sur del estado posee una riqueza natural, histórica y humana única que finalmente está encontrando canales de comercialización justos, gracias a la vinculación entre los sectores académico, gubernamental, empresarial y rural.
“Hay una gran oportunidad para las nuevas generaciones que se han preparado en materia de turismo comunitario y que pueden contribuir al desarrollo de la región”, expresó Palomo, subrayando que la tendencia del mercado global exige experiencias auténticas y de bajo impacto ambiental.

Semarnat avala el turismo rural como herramienta de justicia social
La viabilidad de estos proyectos sostenibles en Quintana Roo cuenta con el respaldo de la agenda federal. Palomo recordó que, en una reciente gira de trabajo por Mahahual, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, validó el turismo rural como un instrumento clave para la conservación biológica y la justicia social.
El evento congregó a más de un centenar de participantes, reflejando la fuerza del sector al integrar a representantes de 10 núcleos ejidales y coordinar más de 60 experiencias turísticas activas en las comunidades del sur.
Sostenibilidad, cambio climático y seguridad territorial en debate
Por su parte, Ruty Carlos Buenfil Magaña, coordinador general del comité organizador, detalló que las mesas de trabajo abordaron con realismo los retos operativos y normativos del sector. Los ejes centrales de discusión incluyeron la resiliencia ante el cambio climático, la planeación territorial ejidal y las estrategias de seguridad para los viajeros.
Asimismo, el foro funcionó como un escaparate comercial vivo. Artesanos, productores agrícolas y emprendedores locales montaron una zona de exhibición de productos regionales, permitiendo a los asistentes adquirir de primera mano la oferta cultural del sur.
Los organizadores concluyeron que el fortalecimiento de este bloque comunitario es vital para lograr un crecimiento económico más equilibrado y equitativo en Quintana Roo, demostrando que el éxito del destino no depende únicamente de los grandes complejos "todo incluido".


