El reciente sismo percibido en Cancún ha puesto bajo evaluación los protocolos de monitoreo geológico en la península. Tras el terremoto de magnitud 6.1 registrado la semana pasada frente a las costas occidentales de Cuba y su posterior réplica ocurrida el pasado lunes, la Dirección de Protección Civil Benito Juárez mantiene una vigilancia permanente y evalúa la implementación de nuevas medidas de prevención estructural, según informó el titular de la dependencia, Antonio Riveroll Ribbon.
El funcionario enfatizó que ambos eventos geológicos concluyeron con saldo blanco en el municipio, sin que se registraran daños estructurales en edificios públicos, complejos privados o zonas residenciales.
No obstante, hizo un llamado enérgico a la población para reportar de inmediato cualquier fisura o afectación menor a la línea de emergencia 911. Subrayó que los reportes institucionales permiten dar un seguimiento técnico adecuado a los incidentes, a diferencia de las publicaciones masivas en redes sociales, las cuales suelen carecer de precisión geográfica y validez científica.
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Monitoreo de réplicas e inusual actividad tectónica
Respecto a la réplica del pasado lunes, Riveroll Ribbon explicó que el movimiento fue prácticamente imperceptible para la mayoría de la población y que, debido a su naturaleza y ubicación en aguas internacionales, no fue detectado por los sensores automatizados del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Por ello, el primer informe oficial sobre el evento provino directamente de los servicios sismológicos de las autoridades cubanas.
Actualmente, el personal técnico de la dirección municipal mantiene canales abiertos de comunicación con las coordinaciones de Protección Civil estatal y nacional. El objetivo central de estas mesas de trabajo es determinar si este inusual temblor en Cancún corresponde a un evento aislado o si refleja un cambio dinámico y de mayor riesgo asociado al comportamiento mecánico de las placas tectónicas que convergen en la región del Caribe.
Limitaciones de la alerta sísmica en México ante el Caribe
El director técnico recordó un factor geográfico clave: la actual red de la alerta sísmica en México está diseñada y calibrada analógicamente para la subducción de la zona del Pacífico. Cuenta con sensores estratégicamente distribuidos en estados de alta sismicidad histórica como Guerrero, Oaxaca y la Ciudad de México, lo que significa que el sistema nacional carece por completo de cobertura para movimientos telúricos originados en fallas submarinas del Mar Caribe.
“Nos informan que el sistema está enfocado en la zona del Pacífico; nosotros no somos una región donde normalmente ocurran temblores”, precisó Riveroll Ribbon, abriendo la puerta a que, si estos fenómenos se vuelven cíclicos o recurrentes, se requerirá la intervención de institutos de geofísica para realizar estudios de microzonificación y eventuales adecuaciones rigurosas a las normas de desarrollo urbano y códigos de construcción local.
Un antecedente directo ocurrió hace dos años, cuando un sismo de gran magnitud con epicentro en las costas de Honduras se percibió con fuerza en la zona sur de Quintana Roo, obligando a las autoridades de Desarrollo Urbano a iniciar una revisión técnica de la resistencia y elasticidad de los cimientos en las obras verticales modernas de la región.
Descartan por completo riesgo de tsunami en Quintana Roo
Ante la natural alarma y especulación ciudadana provocada por sismos con epicentro marítimo, el funcionario descartó categóricamente cualquier riesgo de tsunami en Quintana Roo en este momento. Detalló que la Secretaría de Marina (Semar), a través de su Centro de Alerta de Tsunamis, evalúa de forma ininterrumpida variables oceanográficas críticas como la profundidad del foco, la distancia epicentral y el comportamiento de las mareas.
“Hasta hoy no hay alertamiento de tsunami”, puntualizó de manera tajante Riveroll Ribbon, reiterando que ninguno de los recientes movimientos telúricos en el Caribe occidental ha reunido las características físicas necesarias para desplazar masas de agua capaces de generar afectaciones en el litoral quintanarroense. Concluyó pidiendo a la ciudadanía mantener la calma e informarse únicamente mediante los canales de comunicación oficiales del Ayuntamiento y las dependencias de Protección Civil.


