Denuncian obras del Ejército sobre el sistema Sac Actun en Tulum
Deforestación de selva virgen causada por maquinaria pesada del Ejército Mexicano. Credit: Especial

En un frente común por la defensa del patrimonio natural, las organizaciones Sélvame MX, Greenpeace México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) presentaron denuncias legales por obras ilegales que amenazan el acuífero Maya, específicamente sobre el Sistema Sac Actun en Tulum.

Las ONG presentaron evidencia contundente sobre la construcción de una carretera de 16 kilómetros ejecutada por el Ejército Mexicano en selva virgen. Alertaron que este proyecto avanza sin los permisos ambientales necesarios, fracturando el ecosistema y poniendo en riesgo inminente el segundo sistema de cuevas inundadas más grande del mundo.

Una obra sin utilidad pública sobre suelo frágil

De acuerdo con los activistas, el trazo de esta vía no cumple ninguna función de conectividad social ni acorta tiempos de traslado. Denunciaron que responde a compromisos políticos de la Semarnat con núcleos ejidales y fomenta la especulación inmobiliaria con recursos públicos, convirtiéndose en un "vector de destrucción masiva" en una zona sin actividades agrícolas ni asentamientos que la justifiquen.

Especialistas advierten que la infraestructura militar amenaza la Falla de Holbox y el acuífero que abastece de agua a todo el Caribe Mexicano. La preocupación central radica en el suelo kárstico de la región, donde el uso de maquinaria pesada y la pavimentación conllevan riesgos catastróficos e irreversibles.

Riesgos inminentes para el agua y la biodiversidad

Las organizaciones señalaron tres puntos críticos de alarma: el riesgo de colapsos y hundimientos por la fragilidad de la roca sobre cenotes; el corte de flujos subterráneos hacia el océano; y la contaminación del acuífero por la filtración de combustibles y residuos.

En conferencia de prensa, Pedro Uc, defensor del territorio Maya, enfatizó la importancia de cuidar el recurso hídrico, señalando que los beneficios prometidos por megaobras anteriores no han llegado a la población local. Por su parte, José Luis Perlasca Ruz, de Greenpeace México, calificó la situación como una "acumulación alarmante y simultánea de impactos negativos sobre un territorio cada vez más al límite".

Gustavo Alanis Ortega, director ejecutivo de CEMDA, precisó que la obra causa cambios en el ecosistema de un sitio de distribución potencial de hasta 78 especies en riesgo de extinción, resaltando el hábitat del mono araña. Las organizaciones hicieron un llamado enérgico a las autoridades federales y judiciales para detener de inmediato los trabajos de construcción, advirtiendo que "si Sac Actun colapsa, colapsa la vida en el Caribe".