El Aeropuerto de Tulum registra una fuerte desaceleración en sus operaciones aéreas debido a una coyuntura económica que golpea a la industria aérea a nivel mundial. La reducción de rutas y frecuencias en el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto no es un problema exclusivo del estado, sino un ajuste global donde las aerolíneas priorizan mantener sus rutas actuales en lugar de abrir nuevas conexiones.
Sedetur descarta crisis exclusiva en el Aeropuerto de Tulum
El titular de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), Bernardo Cueto Riestra, detalló que la terminal de Tulum enfrenta retos de conectividad similares a los de otros destinos en México, Estados Unidos y el Caribe. "Los retos no son exclusivos de Quintana Roo; también estamos viendo reducciones en la conectividad en otros destinos turísticos", señaló el funcionario estatal.
Ante este panorama, Sedetur ya trabaja en coordinación con el Gobierno federal y el Grupo Mundo Maya. El objetivo principal es promover un esquema de incentivos atractivos para las aerolíneas y reactivar la conectividad aérea de Quintana Roo en el corto plazo.
TAMBIÉN ENTÉRATE: Turismo de romance en Quintana Roo: Sur capta 20% del mercado
Caen drásticamente las operaciones internacionales
Las cifras oficiales reflejan la magnitud del ajuste operativo en el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto. Entre enero y mayo de 2026, la terminal aérea acumuló un total de mil 758 operaciones nacionales e internacionales, logrando movilizar a más de 366 mil pasajeros, un volumen inferior al reportado en el mismo periodo del año anterior.
La contracción más severa ocurrió en el mercado extranjero. Mientras que en enero se operaban 446 vuelos internacionales a Tulum, para el mes de mayo la cifra descendió a solo 181 operaciones, lo que representa una caída superior al 59 por ciento. Por su parte, el mercado doméstico pasó de 372 vuelos nacionales en enero a 318 en mayo.

Tráfico de pasajeros reporta saldo negativo al primer trimestre
El balance del primer trimestre de 2026 confirmó el retroceso en el flujo de viajeros. El tráfico internacional de pasajeros en la terminal de Tulum cayó un 34 por ciento, mientras que el mercado doméstico registró una disminución cercana al 25 por ciento, forzando a las aerolíneas a reconfigurar sus itinerarios.
Esta baja en la llegada de viajeros se reflejó directamente en la actividad hotelera del destino. De acuerdo con los indicadores de la Secretaría de Turismo estatal, durante la última semana de junio, Tulum cerró con un promedio de ocupación del 48.8 por ciento.
Estrategia para recuperar rutas en la segunda mitad de 2026
Pese a la racha bajista, las autoridades estatales sostienen que el complejo aéreo mantiene un rol estratégico para el desarrollo del sur de Quintana Roo gracias a su moderna infraestructura. El reto para el cierre del año será de estabilizar la demanda y recuperar las frecuencias perdidas una vez que cedan las presiones económicas globales.


