Golpean abandono y deterioro a obras de Sedatu en Bacalar
La piscina natural del balneario municipal El Aserradero dejó de funcionar a semanas de su inauguración y una de sus áreas tuvo que ser rellenada con tierra para evitar acumulación de agua. Credit: Especial / 24 HQR.

Las principales obras construidas por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en Bacalar mediante el Programa de Mejoramiento Urbano (PMU) muestran un marcado deterioro a poco más de cuatro años de haber sido concluidas, debido a la falta de mantenimiento y al escaso aprovechamiento de la infraestructura por parte del ayuntamiento.

Entre las más afectadas se encuentran el nuevo Mercado Municipal, el balneario El Aserradero, el parque central y el Ecoparque, proyectos federales que en su momento prometieron transformar la imagen urbana y detonar la economía local del 'Pueblo Mágico'.

Golpean abandono y deterioro a obras de Sedatu en Bacalar
El galardonado deck de madera sobre el manglar en el Ecoparque Bacalar presenta resequedad y grietas debido a la ausencia de tratamiento protector contra la humedad. Credit: Especial / 24 HQR.

El Mercado Municipal: Un elefante blanco de 6,000 metros cuadrados

Uno de los casos más representativos es el Mercado Municipal de Bacalar, un complejo de más de seis mil metros cuadrados ubicado sobre la calle 30 con calle 7, diseñado para fortalecer el comercio local y ofrecer espacios dignos de convivencia. Sin embargo, actualmente permanece prácticamente vacío.

Durante un recorrido por el inmueble se constató que de los más de 70 locales comerciales con los que cuenta el mercado, apenas entre cuatro y cinco permanecen abiertos, mientras que el resto luce abandonado o sin actividad. La falta de comerciantes ha provocado que la mayoría continúe operando en el antiguo mercado municipal, pese a las limitaciones de espacio y servicios.

Además del escaso uso de los locales, el edificio presenta graves deficiencias, entre ellas problemas en el sistema de drenaje, falta de contenedores de basura y modificaciones no autorizadas que alteraron parte del diseño original del proyecto federal.

Golpean abandono y deterioro a obras de Sedatu en Bacalar
De los más de 70 locales con los que cuenta el nuevo Mercado Municipal de Bacalar, apenas entre cuatro y cinco operan activamente; el resto permanece en el abandono total. Credit: Especial / 24 HQR.

Polémica en el parque central y colapso de la piscina natural El Aserradero

La obra forma parte de las cinco intervenciones ejecutadas por la Sedatu durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, para las cuales se destinaron alrededor de 200 millones de pesos en la cabecera municipal. Los proyectos incluyeron la biblioteca pública, un campo deportivo, la renovación del parque central y el balneario municipal.

Uno de los cambios más cuestionados fue la remodelación del parque central, donde se demolió el emblemático kiosco para dar paso a una palapa de mayores dimensiones, generando inconformidad vecinal. Asimismo, las losas iniciales dificultaban el tránsito de personas con discapacidad, obligando al Ayuntamiento a realizar adecuaciones posteriores.

Con el paso de los años, la falta de mantenimiento del gobierno del presidente municipal José Alfredo "Chepe" Contreras se hizo evidente, reduciendo el punto de encuentro cultural a puestos de venta de artesanías.

Por su parte, el balneario municipal El Aserradero, cuyo diseño contemplaba una piscina natural de distintos niveles, dejó de funcionar semanas después de su inauguración. Actualmente, una de sus áreas fue rellenada con tierra para evitar acumulación de agua de lluvia y la proliferación de mosquitos.

Ecoparque en riesgo y llamado urgente de la ciudadanía

El deterioro también alcanza al Ecoparque, donde destaca el deck de madera de aproximadamente 400 metros construido sobre el manglar, galardonado por su diseño arquitectónico. La falta de mantenimiento preventivo provocó que la madera perdiera su tratamiento protector contra la humedad y la radiación solar, generando grietas y resequedad que elevan el riesgo de fallas estructurales.

A poco más de tres años y medio de su entrega oficial, gran parte de esta infraestructura federal ha perdido su funcionalidad. Los habitantes exigen un programa permanente de rescate para evitar que se pierda por completo la mayor inversión histórica destinada al municipio.