En Benito Juárez se busca prevenir accidentes.
El equipo permite detectar posibles ojos de agua, cenotes, rupturas en líneas de agua potable o drenaje sanitario, sin necesidad de romper el pavimento. Credit: Especial

Ante los reportes de hundimientos y socavones, el municipio de Benito Juárez reforzó las inspecciones con un georradar que permite detectar anomalías del subsuelo antes de realizar excavaciones. Durante este año, la herramienta ha permitido atender entre 10 y 15 casos.

Benito Juárez utiliza tecnología para detectar riesgos

El director de Protección Civil, Antonio Riveroll Ribbon, explicó que el equipo puede explorar hasta ocho metros de profundidad y detectar posibles cenotes, ojos de agua, rupturas en tuberías de agua potable o drenaje, así como pozos de absorción colapsados y otros ductos.

La tecnología facilita localizar con mayor precisión el origen de las afectaciones y reducir excavaciones innecesarias.

Antonio Riveroll Ribbon, director de Protección Civil, en Benito Juárez.

Georradar ayuda a ubicar el origen de hundimientos

El funcionario señaló que el dispositivo ha sido utilizado en Villas Marino, la Supermanzana 237, zonas comerciales, parques, fraccionamientos y viviendas particulares.

Entre los casos atendidos destacó una vivienda donde durante años se atribuyó un hundimiento a un cenote. El estudio determinó que el problema estaba relacionado con una ruptura en la conexión del drenaje.

El municipio Benito Juárez cuenta con georradar.

Diagnóstico en Benito Juárez permite agilizar reparaciones

Protección Civil realiza el análisis y posteriormente canaliza cada caso a Obras Públicas, Aguakan o las empresas responsables para ejecutar las reparaciones.

Riveroll Ribbon destacó que el georradar funciona como herramienta preventiva y de diagnóstico, pues permite reducir tiempos, optimizar recursos y dirigir las excavaciones al punto exacto donde existe una anomalía.

"Nos sirve para hacer una mejor planeación, ahorrar recursos e identificar el punto exacto del problema. En lugar de abrir zanjas de 15, 20 o hasta 30 metros para buscar una falla, intervenimos únicamente donde el georradar indica que existe la anomalía”, dijo.