El ojo del huracán Lala se acercó este sábado a la parte sur de la Isla Grande de Hawái, provocando vientos dañinos de hasta 120 km/h, inundaciones severas y cortes de energía eléctrica.
Este fenómeno meteorológico, clasificado como categoría 1, mantiene en alerta máxima al archipiélago estadounidense mientras las autoridades advierten sobre olas peligrosas y posibles deslizamientos de tierra en zonas de terreno escarpado.
Ante el inminente riesgo para la población y la infraestructura, el gobernador de Hawái, Josh Green, declaró oficialmente el estado de emergencia para movilizar recursos inmediatos de respuesta ante desastres.
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Apagones masivos y lluvias de hasta 60 centímetros en la Isla Grande
De acuerdo con los reportes más recientes del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, Lala se desplaza hacia el noroeste con movimientos erráticos debido a su interacción con la masa terrestre de la Isla Grande, hogar de más de 210,000 habitantes.
Hasta la tarde del sábado, más de 20,000 personas sufrieron la interrupción del suministro eléctrico.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) advirtió que las precipitaciones acumuladas podrían superar los 60 centímetros de lluvia, acompañadas de una peligrosa marejada ciclónica que pone en riesgo las zonas costeras y turísticas de la región.
Las autoridades meteorológicas señalaron que se espera que el huracán gire hacia el oeste este domingo, manteniendo su núcleo al sur de las islas principales y las islas de Sotavento a principios de la semana.

El impacto de un evento histórico de El Niño en el Pacífico
El fortalecimiento del huracán Lala ocurre en un contexto climático complejo en el océano Pacífico ecuatorial.
Por su parte, la NOAA confirmó la formación de un potente fenómeno de El Niño, proyectando un 69% de probabilidad de que se convierta en un evento histórico entre octubre y diciembre, superando la intensidad de cualquier registro desde 1950.
Científicos y especialistas destacan que el cambio climático, impulsado por las emisiones de combustibles fósiles, continúa incrementando la frecuencia, fuerza e impredecibilidad de estos eventos meteorológicos extremos a nivel global.


