El senderismo en Quintana Roo se consolida como una de las actividades con mayor crecimiento dentro del turismo de naturaleza. Esta modalidad combina aventura, bienestar y sostenibilidad, atrayendo a viajeros nacionales e internacionales que buscan experiencias al aire libre y un contacto genuino con la cultura local tras la pandemia.
Impulso a la Zona Maya y comunidades rurales
Zendy Euan Cuan, directora de Turismo de Felipe Carrillo Puerto, destacó que el municipio trabaja activamente para posicionar este segmento. Comunidades como Síijil Noh Há, Señor y Chunyaxché ya cuentan con senderos diseñados para recibir a visitantes interesados en el ecoturismo de aventura suave.

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Rutas estratégicas y derrama económica
El senderismo no solo diversifica la oferta del Caribe Mexicano, sino que genera oportunidades económicas directas para cooperativas locales. En sitios emblemáticos como la Reserva de la Biósfera Sian Ka'an, los recorridos guiados se centran en la observación de flora, fauna y educación ambiental.
A nivel nacional, el ecoturismo y el turismo rural generan cerca de 3 mil millones de pesos en servicios comunitarios, especialmente en Áreas Naturales Protegidas. En Quintana Roo, el gasto promedio de un senderista oscila entre los 1,500 y 5,000 pesos por viaje corto, beneficiando a artesanos, guías certificados y transportistas.
Tendencias: Bienestar y cultura maya
La evolución de esta actividad ha dado paso a nuevas tendencias como el senderismo wellness (enfocado en salud física y mental) y las rutas interpretativas sobre biodiversidad y cultura maya. Además, las caminatas nocturnas y astronómicas ganan terreno entre quienes buscan espacios menos masificados.
Con este crecimiento, Quintana Roo compite con estados como Chiapas y Oaxaca, reafirmando que el turismo sustentable es una alternativa clave para la conservación ambiental y el fortalecimiento de la identidad comunitaria en la región.


