Delfinarios en el Caribe Mexicano muestran una disminución aproximada de 10% anual en afluencia debido a la caída del turismo internacional, que ya ha comenzado a generar un efecto dominó en las actividades complementarias.
Según Rodrigo Constandse Córdova, director general de Delphinus, el sector aún analiza las causas exactas, identificando una combinación de factores que van desde el modelo de negocio hotelero hasta la macroeconomía. "No sé si sea porque más hoteles tienen más cosas incluidas o el temor de los turistas a salir de sus centros de hospedaje", explicó.
Hizo énfasis en que destinos como Playa Mujeres y Puerto Morelos están reteniendo más al turista dentro de los resorts.
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Factores económicos y el "Efecto Mundial"
La situación se ve agravada por la incertidumbre económica en Estados Unidos y un tipo de cambio que debilita el poder adquisitivo del dólar. Además, el panorama para el verano es cauteloso debido a la proximidad del Mundial de Futbol 2026.
A diferencia de sedes como Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara, Quintana Roo no espera un repunte masivo por la justa deportiva. "Gran parte del gasto de los aficionados estará concentrado en las ciudades anfitrionas", precisó Constandse, basándose en proyecciones del Aeropuerto Internacional de Cancún.
Estrategias ante la desaceleración del turismo en el Caribe Mexicano
Para contrarrestar esta tendencia, las empresas de recreación turística están ajustando sus modelos de venta. El enfoque principal será el turismo repetitivo, que representa el 50% de quienes regresan a la entidad.
"Es un segmento clave para comenzar a crear nuevos productos y servicios", puntualizó el director de Delphinus, quien instó al sector a fortalecer la competitividad de las actividades fuera de los hoteles.


