Sigue la polémica por Perfect Day.
El megaproyecto promovido por la naviera contemplaba infraestructura para recibir cerca de 21 mil personas diarias, en una zona donde habitan tres mil actualmente. Credit: Especial

Aunque la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) adelantó que el megaproyecto turístico Perfect Day México no sería autorizado en Mahahual, organizaciones ambientalistas y colectivos ciudadanos advirtieron que la lucha legal y social aún no termina.

Perfect Day México sigue bajo vigilancia ambiental

Representantes de Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS) señalaron que el anuncio representa un avance importante para la defensa ambiental del Caribe Mexicano, pero insistieron en que falta la publicación oficial de la resolución en la Gaceta Ecológica para considerar cerrado el procedimiento.

La representante jurídica de DMAS, Mónica Huerta Solís, explicó que las organizaciones permanecerán atentas ante la posibilidad de que la empresa promotora impugne la decisión o replantee el desarrollo turístico bajo otro esquema.

Mónica Huerta Solís.

Temen afectaciones a ecosistemas de Mahahual

Los colectivos reiteraron que la oposición al proyecto surgió por los posibles impactos sobre manglares, arrecifes, especies marinas y ecosistemas costeros estratégicos del Caribe Mexicano.

El proyecto impulsado por Royal Caribbean contemplaba infraestructura para recibir alrededor de 21 mil visitantes diarios vinculados a la industria de cruceros.

Durante meses, el caso de Perfect Day México logró apoyo internacional mediante campañas digitales, acciones ciudadanas y pronunciamientos de especialistas y activistas ambientales.

El colectivo Salvemos Mahahual calificó el anuncio de Semarnat como una “victoria histórica” construida por comunidades, científicos y millones de ciudadanos que participaron en la defensa ambiental de la región.

Adriana Bárcena (centro), titular de la Semarnat.

Ambientalistas exigen reformas legales

Las organizaciones advirtieron que el caso también evidenció vacíos en la legislación ambiental mexicana, al permitir que proyectos considerados incompatibles con la conservación ecológica avancen en sus procesos de evaluación.

Además, confirmaron que la movilización convocada frente a las oficinas centrales de Semarnat en Ciudad de México se mantiene, ahora como un acto simbólico para entregar más de cuatro millones de firmas reunidas contra el megaproyecto.