Justicia y cultura en la Constitución

El mensaje del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Hugo Aguilar Ortiz, en el Día Mundial del Medio Ambiente, en Holbox, es una señal positiva de cómo la justicia mexicana reconoce la sabiduría ancestral de los pueblos originarios. 

Al iniciar en lengua mixteca y destacar la bioculturalidad como derecho constitucional, se reafirma que la protección de la naturaleza está ligada a la preservación de la identidad y la dignidad de comunidades indígenas y afromexicanas. 

La referencia a prácticas como pedir permiso a la tierra antes de sembrar o compartir la cosecha para mantener el equilibrio muestra que la llamada economía circular no es una moda, sino un legado vivo. Este reconocimiento legal, tras siglos de exclusión, fortalece el concepto de Humanismo Mexicano y abre la posibilidad de que la justicia se construya desde la historia y la cultura, dignificando a quienes han sido guardianes de la Madre Tierra. ¿Será?

Prevención que fortalece confianza ciudadana

El sismo de magnitud 6.1 con epicentro en Cuba puso a prueba la capacidad de respuesta de Quintana Roo, y la reacción fue ejemplar. La activación inmediata de protocolos de emergencia, la evacuación ordenada de edificios y la supervisión en los 11 municipios demostraron que la cultura de prevención y la capacitación constante funcionan. 

No hubo daños ni lesionados, y la confirmación de la Secretaría de Marina sobre la ausencia de riesgo de tsunami dio tranquilidad a la población. Este ejercicio de coordinación entre Coeproc, autoridades municipales y cuerpos de emergencia refuerza la confianza en las instituciones y en la capacidad de proteger a las familias. 

Lo positivo es que la ciudadanía respondió con calma y disciplina, validando que la prevención es la mejor herramienta para enfrentar emergencias naturales y garantizar seguridad colectiva. ¿Será?

Un accidente activa protocolos de seguridad

El incidente en el Jardín de Niños Independencia, donde un tablón cayó durante la construcción de un domo, terminó sin consecuencias gracias a la evacuación inmediata de los estudiantes. Más allá del susto, lo positivo es que se actuó con protocolos de seguridad que priorizaron la integridad de los menores. 

La aclaración de que no hubo desplome de estructuras y que el proyecto forma parte del programa estatal de construcción de domos en más de 20 escuelas refleja un esfuerzo por mejorar la infraestructura educativa. 

Aunque los avances han sido lentos, la transición hacia espacios más seguros es un paso necesario. La participación del municipio en la atención preventiva también suma confianza. Lo importante es que cada obra escolar se ejecute con supervisión estricta, porque la seguridad de los niños debe ser el eje central de cualquier inversión pública. ¿Será?