Presencia que suma y resta
La estrategia de Rafa Marín de intensificar su presencia política en Quintana Roo lo llevó no sólo a coincidir con Orlando Muñoz en Playa del Carmen, sino también a Cozumel, donde se reunió con figuras locales acompañado de la senadora Anahí González, quien se ha declarado abiertamente marinista.
Este respaldo le da legitimidad territorial, pero su acercamiento con Marybel Villegas, ligada a Ricardo Monreal, abre un flanco de riesgo: suma músculo en tierra, pero resta credibilidad en el escenario nacional.
La política exige coherencia, y mientras Marín Mollinedo fortalece su presencia con políticos no polémicos, en otros frentes se expone a cuestionamientos por alianzas que no aportan confianza. El marinismo gana visibilidad, pero debe cuidar que sus movimientos no terminen hipotecando su narrativa con contradicciones estratégicas. ¿Será?
Golpe a la identidad cultural
La protesta de canoeros el fin de semana en Playa del Carmen por la suspensión de la Travesía Sagrada refleja el vacío que deja la decisión de Grupo Xcaret. Aunque la empresa argumenta falta de certidumbre legal tras la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lo cierto es que se afecta directamente a una tradición que durante casi dos décadas ha dado arraigo y sentido comunitario.
Reducir la Travesía a un conflicto jurídico entre intereses corporativos y protección patrimonial es minimizar su valor cultural. Los inconformes tienen razón al señalar que no es sólo un atractivo turístico, sino una expresión viva de la herencia maya.
La suspensión, más que proteger, debilita la continuidad de un ritual que pertenece a la comunidad y no debería depender de la voluntad de una empresa privada. ¿Será?
Inclusión con rostro comunitario
La 50ª edición del Tianguis Turístico en Acapulco marca un hito positivo al incorporar por primera vez un pabellón de turismo comunitario, lo que fortalece la integración de prestadores locales y comunidades en la oferta nacional. Este avance reconoce que el turismo además de cifras de negocios, se mide en experiencias auténticas que nacen de la gente y sus territorios. Quintana Roo es ejemplo de ello: el Centro Ecoturístico Kíichpam K’áax obtuvo el Premio Oro en los Responsible Tourism Awards, y municipios como Bacalar, Felipe Carrillo Puerto o Tulum ya cuentan con estructuras organizadas para recibir visitantes bajo un modelo sustentable.
Con cenotes, reservas y proyectos comunitarios, se consolida un turismo que protege la naturaleza, reduce desigualdades y conecta al viajero con la riqueza cultural viva de México. ¿Será?

