Ocupación hotelera en Bacalar cae por debajo del 30%
Al encontrarse libre de sargazo, Bacalar busca consolidarse como la principal alternativa turística del Caribe de cara al verano. Credit: Especial.

La ocupación hotelera en Bacalar atraviesa uno de sus periodos más críticos del año tras el cierre de las vacaciones de Semana Santa. Diversos centros de hospedaje del Pueblo Mágico operan actualmente con niveles inferiores al 30 por ciento, una cifra alarmante para la economía del sur del estado, según advirtió Enrique Bautista, presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de Bacalar.

El líder empresarial señaló que, aunque eventos deportivos recientes en Bacalar, Quintana Roo ofrecieron un alivio temporal, el destino no ha logrado consolidar una tendencia de recuperación sostenible en los meses subsecuentes.

Falta de promoción directa y conectividad ahogan los hoteles en Bacalar

A pesar de contar con una infraestructura robusta de 111 hoteles en Bacalar y una oferta que supera las dos mil 100 habitaciones, el sector se enfrenta a la falta de campañas publicitarias específicas. Bautista explicó que la marca comercial del estado se difunde de manera generalizada, ignorando las particularidades de la Laguna de los Siete Colores.

A este reto se añade la limitada conectividad aérea en el sur de la entidad. El aeropuerto de Chetumal solo opera una ruta regular hacia la Ciudad de México, obligando al turismo en Bacalar a aterrizar en Cancún o Tulum para posteriormente realizar traslados terrestres de larga distancia.

Desventaja frente a plataformas digitales y el sargazo como salvavidas

El sector formal manifestó su preocupación ante la proliferación de la oferta de hospedaje mediante aplicaciones digitales, acusando una competencia desleal debido a las asimetrías en las cargas fiscales y laborales obligatorias.

Sin embargo, los empresarios hoteleros confían en un repunte de hasta el 80 por ciento de ocupación para la temporada vacacional de verano. La gran ventaja competitiva actual es que la laguna se encuentra completamente libre de las afectaciones por sargazo en Quintana Roo, un problema que afecta de manera recurrente a las playas de la zona norte y que podría desviar el flujo de viajeros hacia este destino de aguas cristalinas.