PAN y Gustavo Miranda, la incongruencia
El intento del PAN por sumar a Gustavo Miranda a su proyecto hacia 2027 evidencia la decadencia ideológica de una oposición desesperada. Que el diputado Ernesto Sánchez le abra las puertas a un personaje formado en las filas del PVEM —fuerza que hoy sostiene al oficialismo— resulta un insulto para la militancia blanquiazul y una burla al discurso de cambio.
Invitar a un cuadro del Verde mientras se critica la alianza de Morena expone una grosería. Buscar cobijo en el pasado del que reniegan demuestra que Acción Nacional no busca principios, sino simple supervivencia política mediante alianzas pragmáticas sin pies ni cabeza.
Si el PAN insiste en reciclar perfiles ajenos para sostenerse, terminará por sepultar la poca credibilidad que le queda. ¿Será?
Planeación responsable para el desarrollo urbano
La actualización del Plan Municipal de Desarrollo en el municipio de Benito Juárez representa un oportuno ejercicio de madurez institucional y rendición de cuentas en Cancún. Hacer una pausa para evaluar avances, ajustar estrategias y escuchar a especialistas y ciudadanos garantiza que la gestión de gobierno responda con precisión a las necesidades de la población.
Alinear el crecimiento urbano con la sostenibilidad ambiental y la prosperidad compartida demuestra una visión responsable en una ciudad dinámica. Incorporar nuevas obras y programas en ejes como Gobierno Humanista y Todos por la Paz fortalece la participación comunitaria.
Con este diagnóstico transparente y participativo, Cancún consolidará un modelo de desarrollo ordenado e incluyente. ¿Será?
La inclusión laboral como asignatura pendiente
La jornada Cancún te Incluye expone una realidad demoledora: más del 70 por ciento de las personas con discapacidad sigue al margen del mercado laboral. Aunque eventos puntuales ofrecen algunas vacantes, la escasa apertura empresarial y un sistema de transporte público ineficiente e inaccesible truncan cualquier intento de integración real, especialmente para quienes enfrentan barreras motrices.
Confiar la inclusión a la buena voluntad corporativa o a futuras unidades de transporte resulta insuficiente. Sin políticas públicas obligatorias, infraestructura adecuada y protocolos de seguridad en los centros de trabajo, estas ferias seguirán siendo meros paliativos ante una deuda social estructural.
Si la inclusión laboral continúa dependiendo de esfuerzos aislados y promesas de transporte, la equidad en el empleo seguirá siendo una meta inalcanzable. ¿Será?

